Gastronomía prehispánica y exótica en un mercado muy especial de Ciudad de México

El mercado de San Juan, en el corazón de Ciudad de México, es un enclave estratégico de la ciudad si tienes pocos días en el país pero quieres aprender (y degustar) algunas de las grandes curiosidades de la gastronomía mexicana.

Con este objetivo nos adentramos junto con Paola (nuestra guía local), por las calles de este mercado cubierto que rebosa de la vida característica de los mercados tradicionales, pero que esconde secretos prehispánicos y variedades exóticas que muy pronto vamos a descubrir.

Degustación básica y… ¡no tan básica!

Nos encontramos de frente con El Gran Cazador, tienda que debido a su furor, cuenta con un restaurante dentro del propio mercado. Aquí Paola identifica los escamoles, o lo que es lo mismo, los huevos de las hormigas. Al decir esto, mi cara regresa un gesto un tanto bizarro… “No te dejes llevar por su significado” me dice, “una forma de cocinarlo es con ajo y mantequilla y son verdaderamente deliciosos. Es un plato exótico y especial porque es muy inusual y difícil de encontrar, además de ser muy caro.”

Seguimos la ruta y llegamos al puesto de “Gastronomía Prehispánica y Exótica”. Aquí nos dan la opción de realizar una degustación prehispánica que incluye alacrán chico, escamoles, chinicuiles, gusano blanco, chapulín, acocil, cocopaches, hormiga chicatana, araña de maíz y jumiles. O una degustación más “básica” compuesta por chinicuil, hormiga chicatana, acocil, escorpión, cocopache, cien pies y chapulín. Eso si, ambas siempre acompañadas de mezcal y sal de gusano, como una buena degustación de nuestros antepasados. En esta ocasión no llevamos a nadie en nuestro grupo suficientemente audaz como para echarle ganas a una de estas suculentas degustaciones.

Ejemplo de degustación prehispánica básica

Más allá de los insectos

El bullicio de San Juan, no gira únicamente alrededor de sus ingredientes prehispánicos. Si pensabas que esto iba a ser lo que más te sorprendería, estabas equivocado. Este lugar también es un punto estratégico para la venta de carnes y pescados exóticos en la ciudad. Carnes variadas, que posiblemente no encontrarás en muchos otros lugares del mundo como son de cocodrilo, de león, te tepezcuintle, de armadillo… (según nos cuentan, procedentes de granjas para el efecto y no de cazadores furtivos).

Siguiendo con nuestra visita llegamos a la zona de frutas y verduras, donde el verdadero color del mercado cobra vida y diversión. Aquí nos encontramos con Pedro, quien lleva manejando su puesto 20 años, poniendo a disposición del consumidor más de 10 tipos de maíz diferente, hermosas verduras, raíces, cacao puro y hasta miel en panal. “Ven que te voy a contar toda la variedad de elotes que tenemos en nuestro país”, me dice para que me acerque, “el elote es originario de México, existen 64 tipos diferentes. ¿Sabías que el maíz morado contiene la mayor cantidad de antioxidantes de todas las variedades?”

Y así nos enroscamos en una conversación apasionante sobre el por qué de los varios colores del maíz y la gran cantidad de productos que son elaborados a través de esta materia prima, tan importante para los países de Latinoamérica, ¡pero también para el mundo!

Tipos de maíz

El rincón de los colores

La fruta de la pasión, higos, frutos del bosque, carambolas, los pequeños mangos que siempre encuentran su lugar en los puestos aún estando fuera de temporada, las grandes calabazas de castilla, los limones… pasando por las piñatas artesanales, las especias o ¡la infinita variedad de chiles! Una visita guiada por un mercado mexicano es todo un viaje por cada uno de nuestros sentidos.

La visita llega a su fin, pero no antes sin compartir con nuestra guía algunas de las delicatesen que hemos visto y aprendiendo a lo largo de la mañana. Nos sentamos a tomar un vino con unas tostas de quesillo artesano, jitomate y nopales (¡muy ligero!) mientras le pedimos a Paola que nos cuente sobre los orígenes de Ciudad de México. Ella, apasionada por la historia de su país, comienza a relatar la historia del águila, la serpiente y el nopal, mientras yo me lanzo y pido una ronda de vino más.

No solo hay gastronomía en una visita guiada a un mercado local, la historia también ocupa su lugar. Más cuando te encuentras en un país con un pasado legendario como es el caso de México.

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